Puerto Príncipe, 3 de agosto de 2026. Un comunicado en tres idiomas, de tono institucional cuidado, pero sin una sola palabra sobre el fondo del problema. Este lunes, Sunrise Airways optó por responder a semanas de indignación pública con un texto difundido simultáneamente en X en francés, inglés y criollo haitiano, en el que la aerolínea «niega categóricamente» acusaciones que califica de «infundadas».
Una comunicación de imagen frente a una acumulación de hechos
El mensaje de la dirección busca tranquilizar. Menciona una década de presencia en los cielos haitianos y caribeños, un compromiso declarado con la transparencia y la excelencia operativa, y la voluntad de «contrarrestar la desinformación con hechos verificados». Pero varios medios locales señalaron de inmediato la distancia entre la ambición del discurso y su contenido real. Para ellos, se trata de un ejercicio de relaciones públicas más que de una respuesta concreta a las quejas que se acumulan desde hace meses.
Porque los hechos, en cambio, están documentados. Retrasos repetidos, cancelaciones anunciadas a última hora —a veces incluso después de que los pasajeros ya habían llegado al aeropuerto—, maletas perdidas o devueltas dañadas, un servicio de atención al cliente inaccesible, reembolsos que se demoran: la lista de quejas no deja de crecer en las redes sociales y en la prensa haitiana.
El caso Anie Alerte, detonante de la indignación
Nada ha cristalizado tanto la exasperación de los viajeros como lo ocurrido a la cantante haitiana Anie Alerte. Tras un vuelo entre Cap-Haïtien y Puerto Príncipe, su maleta desapareció. Recuperada unos días después, le fue devuelta abierta, sucia y dañada, un incidente que ella no dudó en hacer público, provocando una ola de reacciones indignadas. Desde entonces se han reportado casos similares en el aeropuerto de Les Cayes, reforzando la impresión de un problema estructural más que de incidentes aislados.
A esto se suma una queja más inesperada, pero igualmente recurrente: el calor a bordo. Numerosos pasajeros describen un aire acondicionado defectuoso o totalmente inexistente en algunos aviones, lo que convierte vuelos nacionales o regionales —ya de por sí cortos pero exigentes bajo el clima tropical— en verdaderas pruebas de resistencia. Una incomodidad que, sumada a los retrasos y las maletas extraviadas, alimenta el hartazgo general.
Calificaciones en línea que dan vértigo
Las reseñas publicadas en las plataformas especializadas confirman la magnitud del malestar. En Tripadvisor, la aerolínea se mantiene alrededor de 2 sobre 5.
Tripadvisor: 2,0/5 sobre 87 reseñas (desglose: 6 Excelente, 10 Bueno, 5 Regular, 3 Malo, 63 Pésimo).
Trustpilot también es severo, con un promedio cercano a 2,3 sobre 5. Los comentarios más recientes mencionan cancelaciones sin reembolso sencillo, ausencia de asistencia en caso de conexiones perdidas y filas interminables en el check-in.
A estas críticas se suma un reproche más antiguo, ya formulado en 2024: el de tarifas consideradas excesivas, en un país donde la oferta de transporte aéreo sigue siendo limitada y donde Sunrise Airways ocupa una posición casi ineludible, una situación que algunos no dudan en calificar de abuso de posición dominante.
Un contexto de seguridad que complica todo
Sería injusto, sin embargo, ignorar el contexto en el que opera la aerolínea. Haití atraviesa una profunda crisis de seguridad que afecta directamente a la aviación civil: cierres temporales de aeropuertos, aumento de las primas de seguro y, sobre todo, incidentes muy reales. En noviembre de 2025, Sunrise Airways tuvo que suspender sus vuelos domésticos después de que uno de sus aviones recibiera disparos durante la fase de aproximación, sin víctimas, pero con un fuerte impacto simbólico. Desde entonces, la aerolínea invoca regularmente motivos de seguridad para ajustar o interrumpir ciertas rutas, en particular hacia Puerto Príncipe.
Estas limitaciones, reales, explican en parte las perturbaciones. Pero no responden a lo que reclaman los pasajeros: más comunicación en tiempos de crisis, una atención digna en caso de retraso y un mínimo de confort a bordo, incluido el aire acondicionado.
Un seguro estatal para asegurar el cielo haitiano
El contexto de seguridad mencionado anteriormente dio lugar, ya en 2025, a un acuerdo inédito entre Sunrise Airways y el Estado haitiano. El 5 de junio de 2025, tras varios meses de interrupción, la aerolínea anunció la reanudación de sus vuelos domésticos regulares entre Puerto Príncipe, Cap-Haïtien, Les Cayes y Jérémie a partir del 12 de junio. Esta reanudación solo fue posible gracias a una cobertura de seguro complementaria de hasta 11 millones de dólares, otorgada por el Ministerio de Economía y Finanzas para cubrir específicamente los riesgos ligados a la extrema inseguridad que pesa sobre los vuelos nacionales.
Una red financiera pública que, a ojos de algunos observadores, ilustra hasta qué punto el servicio aéreo doméstico se ha convertido en un asunto de interés nacional, pero que también alimenta las críticas sobre un trato de favor otorgado a Sunrise Airways por las autoridades.
La llegada de Zed Airlines y la cuestión de la competencia
Mientras tanto, un nuevo actor entró en el mercado haitiano: Zed Airlines. Pero la aerolínea rápidamente enfrentó sus propias dificultades. Se habrían denunciado varios actos de sabotaje contra sus aviones, y uno de ellos habría tenido que realizar recientemente un aterrizaje de emergencia, provocado al parecer por una falla de motor, según una fuente de la Autoridad Aeroportuaria Nacional (AAN).
Este clima difícil para todo el sector aéreo haitiano contrasta con la trayectoria de Sunrise Airways, que en el mismo periodo continúa expandiendo su red: nuevas rutas, nuevos destinos y una presencia reforzada en República Dominicana, con conexiones a Punta Cana, Santiago y Santo Domingo desde Cap-Haïtien. Una expansión que genera dudas en parte del público: ¿cómo logra una aerolínea tan cuestionada por la calidad de su servicio multiplicar al mismo tiempo sus rutas y parecer beneficiarse de todas las generosidades del Estado haitiano?
Una fuente radicada en República Dominicana fue más allá, al sugerir que es la propia cancillería haitiana la que no habría negociado lo suficiente para asegurar más franjas horarias o condiciones más favorables en los vuelos hacia Puerto Príncipe.
Una confianza por reconquistar
Fundada por Philippe Bayard, Sunrise Airways se impuso como la principal aerolínea haitiana tras la desaparición de varios competidores, convirtiéndose en un eslabón esencial de la conectividad regional. Es precisamente ese casi monopolio lo que eleva tanto las expectativas del público, y lo que hace que el silencio del comunicado del 3 de agosto haya sido tan mal recibido.
Al negarse a precisar exactamente qué es lo que desmiente, la aerolínea corre el riesgo de dejar que la duda se instale con más fuerza que el propio rumor. Para muchos observadores y viajeros, la respuesta que realmente se espera no es un desmentido genérico, sino compromisos concretos: más transparencia sobre las causas de los retrasos, un manejo más riguroso del equipaje, un servicio al cliente que responda y un esfuerzo tangible en materia de confort en cabina.
En un sector donde la confianza se gana vuelo tras vuelo y se pierde con la misma rapidez, Sunrise Airways se juega mucho. La aerolínea que conecta a Haití con el resto del Caribe tendrá, tarde o temprano, que convertir sus palabras en hechos.
La Redacción
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